Recomendaciones psicológicas para afrontar la crisis por COVID-19

Fecha: 2 abril, 2020 Por: Psic. Clínica Abril Vieyra

Con el objetivo de promover un adecuado afrontamiento a esta lamentable situación de contingencia mundial, se insta a las personas a que, además de maximizar las medidas de higiene y prevención, tomen en cuenta cuidados a la salud emocional, ya que los últimos acontecimientos de esta crisis sanitaria pueden impactar en la estabilidad y en la salud.

Para empezar, es de suma importancia buscar datos fiables que ofrecen los medios oficiales y evitar información que no provenga de estas fuentes. De igual manera, no debemos sobreexponernos a las noticias sobre el virus, por lo que debemos obligarnos a fragmentar nuestra atención y dirigirla a diferentes cuestiones que nutran alternamente los pensamientos (otras noticias, lectura, estudio).

Debemos tener en cuenta que estamos atravesando por una situación nunca antes vivida, lo cual genera incertidumbre y frustración, y estos factores generan ansiedad (miedo a lo desconocido), la cual puede manifestarse de varias maneras: nerviosismo, agitación, desconfianza, no poder dejar de investigar ni pensar en otra cosa, insomnio, alteraciones en la alimentación, distracción y pensamientos catastróficos, entre otras.

Es importante reconocer sensaciones de peligro o pánico que pueden llegar a provocar acciones sin sentido y hasta enfermarnos. De igual manera, es necesario gestionar dichos pensamientos para poder darles respuesta desde la racionalización.

Por ejemplo: se está terminando el papel de baño. ¿Realmente necesito tanto papel? ¿Por qué tendría que hacer compras de pánico? Si logramos tener una buena gestión de pensamientos podremos ahorrar mucha energía y canalizarla en ser productivos y mantenernos sanos.

En cuanto a la soledad que puede producir el aislamiento de la cuarentena, se recomienda mantener contacto vía telefónica o virtual, con el propósito de generar otro tipo de interacciones. Es importante establecer una rutina con espacio para el ocio y el ejercicio y así generar endorfinas y neurotransmisores que mantengan a nuestro cerebro activo y enfocado. 

Superar esta complejidad va a depender de las competencias individuales y del apoyo social. Debemos tener cuidado con las emociones y con las personas que no cuentan con una firme gestión de su estructura emocional.

Cuidar la salud mental es imprescindible para el buen afrontamiento de esta crisis.

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